fbpx

It’s #Whisky of Clock: la hora de brindar con y por papá

37 0

De él aprendimos lo necesario para salir a ese reto que llamamos vida. Él sabía que sus conocimientos no tenían valor alguno si no los transmitía a aquella persona que vio crecer hasta llegar a verla de frente o incluso con la mirada hacia arriba. Por esto y más, este próximo Día del Padre, es el momento perfecto para retribuir un poco de todo aquello que recibimos de papá, ese poco que cabe en una copa de un whisky muy especial, uno que se hace en Islay, Escocia, en la Bruichladdich Distillery.

Cualquier papá valora la experiencia que se adquiere con el tiempo, esas ideas que sólo van madurando con el paso de los años y fortalecen el carácter y nuestra visión del mundo. Bruichladdich es una destilería fundada en 1818 por los hermanos Harvey –integrantes de una dinastía del whisky en Glasgow–. Ambos buscaban producir la bebida más pura, ligera y floral posible desde una colina junto al mar en la pequeña isla de Islay, a partir de ingredientes 100 por ciento escoceses seleccionados a mano con la guía del maestro destilador Jim McEwan y el buen ojo de los artesanos locales.

Décadas más tarde, Bruichladdich Distillery reabrió sus puertas en 2001 gracias a dos comerciantes de vino que buscaban crear malta en Islay de una forma totalmente auténtica, convirtiéndose así en la primera destilería en la historia en embotellar whisky secado con turba a través de la humeante tradición de esta región. Así, más de 200 años de conocimiento y experiencia se acumulan en esta destilería para producir dos de las bebidas más auténticas y peculiares del mundo, bebidas con las se puede crear el brindis perfecto este próximo 20 de junio. 

La primera lleva por nombre Port Charlotte 10, y es un whisky escocés single-malt de Islay, de 10 años, el primero con declaración de edad de Bruichladdich. Embotellado a 50% ABV y destilado utilizando cebada 100 por ciento escocesa, este whisky balancea la intensa sensación ahumada del grano malteado y secado intensamente por su alto nivel de turba de 40 ppm. da como resultado una gran suavidad que lo hace ligero a la hora de tomarlo. Se añeja en barriles de vino francés y de bourbon, de primer y segundo uso, para alcanzar ese sabor tan propio y único.

Related Post