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40% de los pacientes con #mieloma múltiple podrían presentar daño renal en algún momento de la enfermedad

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En el marco del Día Mundial del Mieloma Múltiple, que se conmemora cada 5 de septiembre, expertos destacan los avances significativos en el manejo terapéutico de este tipo de cáncer de la sangre que afecta la producción de células en la médula ósea. Caracterizado por un patrón de recaídas y remisiones[2], este padecimiento plantea desafíos para pacientes y profesionales de la salud debido a la complejidad de sus síntomas como el daño renal, lo cual subraya la importancia de una atención especializada para mejorar la esperanza de vida.

El mieloma múltiple (MM) es el segundo tipo de cáncer hematológico más común en México y el mundo.[3] Se desarrolla principalmente en personas mayores de 65 años cuando las células plasmáticas se multiplican sin control en la médula ósea. A nivel nacional, la incidencia es de 1.3 pacientes por cada 100 mil habitantes, y se presenta mayormente en hombres con una edad promedio de 55 años, es decir, diez años menos que el resto del mundo, afectando su vida productiva.[4]

Además, de estos casos, alrededor del 13.7% de las personas mayores de 67 años han experimentado una progresión hacia una etapa más avanzada de esta condición[5] cuando los síntomas ya son bastante visibles y persistentes.

Al respecto, el doctor José Ramiro Espinoza Zamora, médico hematólogo y coordinador de la Clínica de Mieloma Múltiple del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), comentó que “los síntomas del mieloma múltiple pueden confundirse con otros problemas de salud lo que dificulta el diagnóstico preciso. Incluso, algunas personas pueden atribuir estos síntomas al envejecimiento, posponiendo la búsqueda de atención médica. Finalmente, cuando llegan a consulta, la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas cuando hay dolor óseo persistente, fatiga extrema, anemia, infecciones recurrentes, cambios en la función inmunológica y daño renal”, detalló.

Este último síntoma es uno de los más preocupantes en el MM debido a que los riñones desempeñan un papel crucial en la regulación de la salud general del cuerpo.[6] De hecho, entre el 25 y 40% de los pacientes tienen insuficiencia renal en el momento del diagnóstico de MM[7] y en el 40% de los casos, el deterioro o daño renal podría aparecer en el curso de la enfermedad.[8]

En el primer escenario, el MM se manifiesta inicialmente con síntomas de daño renal como retención de líquidos, hinchazón de pies y piernas, así como diminución en la frecuencia para orinar debido a la acumulación de proteínas anormales en los riñones.[9] “En tales casos, los pacientes son derivados al nefrólogo para tratar la afección renal y durante la evaluación se descubre que el MM es la causa de origen”, explicó el doctor Espinoza.

“Por otro lado, recordemos que en etapas avanzadas el MM destaca por su propensión a las recaídas, las cuales pueden ser más agresivas y afectar diferentes órganos del cuerpo como los riñones”, comentó el especialista. En estos casos, se requiere una evaluación precisa para equilibrar el tratamiento del MM y evitar complicaciones de esta afección.

“Afortunadamente, los avances de la ciencia brindan nuevas opciones terapéuticas como Isatuximab para abordar favorablemente los desafíos del MM y reducir el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte en un 45%[10]“, comentó la doctora Angélica Romo Jiménez, gerente médico de Hematología en Sanofi México.

De acuerdo con el estudio IKEMA, el 73% de los pacientes tratados con isatuximab, experimentó una mejora en el deterioro de la función renal.[11] Además, esta mejora fue duradera en el 32% de los pacientes[12] lo que indica que es posible mantener controlados los síntomas de manera prolongada o incluso, desaparecerlos, mejorando la tasa de supervivencia en pacientes mayores de 65 años.

“Hoy, es crucial sensibilizar a la población en general y a los profesionales de la salud sobre los desafíos que el MM conlleva. A pesar de las recaídas, los tratamientos de última generación han demostrado una buena respuesta al brindar mayor esperanza de vida a los pacientes. El monitoreo constante y la atención especializada son fundamentales para abordar los efectos físicos y emocionales asociados a esta enfermedad”, señaló la doctora Angélica Romo, hematóloga en Sanofi México.

Y es que, en el mieloma múltiple el impacto emocional es notable no solo en los pacientes, sino también en sus seres queridos. Al respecto, Paulina Rosales Pérez, directora de Unidos, Asociación Pro Trasplante de Médula Ósea, explicó que la familia también experimenta sentimientos similares a los del paciente como la preocupación y el estrés debido al diagnóstico.

Esta carga emocional en la familia es aún mayor cuando la enfermedad avanza y se presentan recaídas. Por la naturaleza del MM, es deseable que el paciente tenga acompañamiento en todo momento para brindar apoyo emocional y administrar los tratamientos, lo que afecta no solo la dinámica familiar, sino hasta en aspectos económicos”, detalló la maestra Paulina Rosales.

Este Día Mundial del Mieloma Múltiple es un recordatorio de los retos que representa su atención y de la importante evolución terapéutica en el manejo de esta enfermedad. Hoy día, gracias a un mayor conocimiento del abordaje clínico; la percepción del MM está pasando de ser una condición incurable para convertirse en una afección crónica tratable, brindando la oportunidad de tener una vida más larga y plena.

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